Resumen de Noticia sobre Corrupción
Resumen de la Noticia
Ante cada **caso de corrupción** abradacabrante se desata la indignación moral, el «todos los políticos iguales» y el «tú lo mismo», hasta que el escándalo decae y la función circense se pospone. La corrupción corroe la confianza de los ciudadanos en la política y las instituciones, perjudica al crecimiento, del mismo modo que **nadie paga impuestos a gusto **y mucho menos si sabe que su vecino defrauda al fisco.
La corrupción tiene su propia fauna, con elementos de **picaresca adaptada al “off shore”**, a los prodigios del clic digital y a los intersticios de los sistemas políticos, pero correspondiente a flaquezas de la naturaleza humana que ni el regeneracionismo más severo corrige del todo. En **el caso de las mascarillas**, esa ristra de personajes grotescos y cutres, unos manitas de la estafa con marisquería incorporada, que van nutriéndose de aquella confusión entre lo público y lo privado que casi siempre es beneficiosa para el particular.
Existen maneras para **atajar la corrupción pública** y convencer a la sociedad de que se entra en una etapa de mayor transparencia. Por ejemplo, que los partidos políticos se comprometan a **controlar al máximo la calidad moral de sus candidatos y gestores.** La corrupción daña la confianza, retrae las inversiones extranjeras, resta ejemplaridad.
Aunque sea con retraso, se espera el momento de gravedad en la definición frente a las prácticas corruptoras, de lenguaje de nobleza y condena, de los gestos eficaces de acción política. De nuevo, sería hora de **responder con altura al estupor de un país que ya ni se cree lo que pasa. **
Es así que, de forma siempre imperfecta, pero hasta hoy no superada, **los mecanismos de la sociedad abierta permiten airear los establos y abrir ventanales. **Es demasiado fácil perder de vista **el bien común. **Corromper hoy y facturar mañana. Mientras nos instalamos en la sociedad 2.0 y hay quien pone a al día **el infalible timo del tocomocho.**
La Corrupción y sus Consecuencias en la Sociedad
La Corrupción y sus Consecuencias en la Sociedad
Ante cada caso de corrupción abradacabrante se desata la indignación moral, el «todos los políticos iguales» y el «tú lo mismo», hasta que el escándalo decae y la función circense se pospone. La corrupción corroe la confianza de los ciudadanos en la política y las instituciones, perjudica al crecimiento, del mismo modo que nadie paga impuestos a gusto y mucho menos si sabe que su vecino defrauda al fisco.
La corrupción tiene su propia fauna, con elementos de picaresca adaptada al “off shore”, a los prodigios del clic digital y a los intersticios de los sistemas políticos, pero correspondiente a flaquezas de la naturaleza humana que ni el regeneracionismo más severo corrige del todo. En el caso de las mascarillas, esa ristra de personajes grotescos y cutres, unos manitas de la estafa con marisquería incorporada, que van nutriéndose de aquella confusión entre lo público y lo privado que casi siempre es beneficiosa para el particular.
Existen maneras para atajar la corrupción pública y convencer a la sociedad de que se entra en una etapa de mayor transparencia. Por ejemplo, que los partidos políticos se comprometan a controlar al máximo la calidad moral de sus candidatos y gestores. La corrupción daña la confianza, retrae las inversiones extranjeras, y resta ejemplaridad. De acuerdo con la experiencia de la sociedad española en las últimas décadas, ¿es que la corrupción es cíclica? Más bien sería que toma empuje cuando tiene ocasión: legislación mal concebida, perpetuación en el poder, burbuja inmobiliaria, 2008, el covid, lo que sea. Ya vimos como de las tarjetas B a la Operación Púnica, de los ERE en Andalucía al caso Palau de la Música o Unió Mallorquina, la licuefacción del bien común parecía ser irreversible.
Aunque sea con retraso, se espera el momento de gravedad en la definición frente a las prácticas corruptoras, de lenguaje de nobleza y condena, de los gestos eficaces de acción política. De nuevo, sería hora de responder con altura al estupor de un país que ya ni se cree lo que pasa. En momentos así, la pregunta no es exactamente si hay algo que los mercados no puedan comprar; lo que nos preguntamos hoy es si existe alguna cosa que la corrupción no pueda intoxicar. Desde luego, en la vida pública hay muchos elementos -ciudadanos, políticos, jueces, empresarios, diputados, periodistas, vida civil- que la corrupción no podrá avasallar por mucho que digamos que todo tiene un precio. La ejemplaridad no es tan solo un fin, también es un método. No se concibieron las auditorías para otra cosa. La transparencia es una forma de autoridad.
Es así que, de forma siempre imperfecta, pero hasta hoy no superada, los mecanismos de la sociedad abierta permiten airear los establos y abrir ventanales. Es demasiado fácil perder de vista el bien común. Corromper hoy y facturar mañana. Mientras nos instalamos en la sociedad 2.0 y hay quien pone a al día el infalible timo del tocomocho.
Resumen de noticia sobre corrupción
Resumen de noticia sobre corrupción
- Corrupción abradacabrante: Cada caso de corrupción genera indignación moral y afecta la confianza en la política e instituciones.
- Fauna de la corrupción: Se menciona la picaresca adaptada al «off shore» y la confusión entre lo público y lo privado en el caso de las mascarillas.
- Medidas para atajar la corrupción: Se destaca la importancia de controlar la calidad moral de los candidatos y gestores políticos para restaurar la confianza en la sociedad.
- Necesidad de actuar contra la corrupción: Se hace hincapié en la importancia de responder con nobleza y condena ante las prácticas corruptoras.
- Importancia de la ejemplaridad: Se menciona que la ejemplaridad es tanto un fin como un método para combatir la corrupción.
- Sociedad abierta y transparencia: Los mecanismos de la sociedad abierta permiten combatir la corrupción al airear los establos y mantener la transparencia.
En resumen, la corrupción sigue siendo un problema importante que afecta la confianza en la política y las instituciones, pero con medidas adecuadas y la voluntad de actuar, es posible combatirla y mantener la transparencia en la sociedad.