En Galicia, tras las recientes elecciones autonómicas del 18-F, Alfonso Rueda del PP consiguió 40 escaños, superando la mayoría absoluta, mientras el BNG alcanzó 25 diputados. El análisis del voto urbano revela un trasvase de sufragios entre partidos, con un aumento del apoyo concentrado en PP y BNG. La abstención se mantuvo en niveles similares a las generales, con un alto porcentaje de electorado que se abstuvieron nuevamente en las elecciones autonómicas.
Un informe realizado en las ciudades gallegas más pobladas revela que PP y BNG fueron los partidos con mayor fidelidad de votantes respecto a las elecciones generales. Se observa un cambio de apoyos entre los diferentes partidos, con un escaso trasvase de votos entre BNG y PP en algunas urbes. El candidato de Democracia Ourensana captó votos de Vox, PSOE y Sumar, logrando un escaño en el Parlamento gallego.
Desarrollo de noticia
Apenas siete meses separan las dos últimas citas con las urnas: las elecciones generales del 23-J y las autonómicas del 18-F. Esos poco más de 200 días han llevado a miles de electores en Galicia a cambiar las siglas de sus papeletas y, en consecuencia, han mudado el tablero político con un tsunami de apoyos concentrados en PP y BNG, los dos partidos que se disputaban el timón de la Xunta. Pese a la ola de cambio que durante la campaña amenazaba con engullir los 15 años de gobierno ininterrumpido de los populares, finalmente Alfonso Rueda se hizo con 40 escaños, dos por encima de la mayoría absoluta, frente a un bloque de izquierdas liderado por los nacionalistas, que alcanzaron su techo máximo: 25 diputados, en gran parte a costa de la debacle del PSOE (9 actas), y la irrelevancia de Sumar y Podemos, que no lograron representación alguna en O Hórreo, pero también gracias a la movilización del voto joven que en esta convocatoria electoral se estrenó mayoritariamente con la papeleta de los nacionalistas.
El análisis del voto urbano en estas autonómicas revela el trasvase de sufragios que se ha producido en el bloque de izquierdas, con un BNG que captó entre un 30 y casi un 40% de los apoyos que el pasado 23-J habían recibido los socialistas –con la excepción de Lugo, que no llegó a la cuarta parte– y que también se hizo con la mayoría de los votos de Sumar –entre casi un 60% y más de un 90%, según la ciudad–.
La abstención en el conjunto de las urbes gallegas con más población se mantiene en niveles similares a la registrada en las generales: entre un 90% y un 99% de los que se quedaron en casa el 23-J, lo volvieron a hacer en esta cita. Pero de los que sí votaron en las generales, Vox fue el partido que menos electorado movilizó este 18-F: entre casi un 30% y hasta cerca de un 80% de los votantes que eligieron a la ultraderecha en la carrera por la Moncloa, volvieron a abstenerse en la pugna por la Presidencia de la Xunta. En el caso del PSdeG, una media de un 20% de sus votantes el 23-J –desde poco más de un 6% en Ourense a más del 35% en Lugo– no acudieron a la llamada a las urnas para las elecciones gallegas.
Cuatro de cada diez votantes de Vox el 23-J optaron por la abstención el 18-F
Galicia se ha convertido en una plaza imposible para Vox. Es el partido que este 18-F lideró las tablas de abstención entre su electorado urbano en relación con las elecciones generales. De los votantes que el partido de Abascal logró captar para los comicios del 23-J en las ciudades con más población, Ourense fue en estas autonómicas la que menos abstencionistas de Vox sumó (casi un 29%), pero el resto se situaron por encima del 40%, hasta llegar al 77% en Lugo. Esto se traduce en una…
Ante la debacle en las autonómicas, el PSdeG que durante la campaña había ido de la mano de Ana Pontón, volcando incluso todo el aparato político de Moncloa con los nacionalistas, tras el 18-F quiso marcar distancias pasando del guante blanco de los 15 días de carrera electoral a cargar contra el “voto prestado” y avisar al electorado de izquierdas: “A más BNG, más PP”.
En contra del mensaje lanzado por los nacionalistas de que han ensanchado su base bebiendo del granero de votos del PP, los datos revelan que no ha sido así. Hay urbes en las que el BNG no se ha hecho ni con un voto del electorado conservador, mientras que en donde sí lo ha hecho –Vigo y Ourense– no pescaron ni al 1% de los electores que el 23-J habían dado su apoyo al PP.
Son algunas de las conclusiones que se extraen de un informe elaborado mediante la aplicación de un modelo matemático en las ciudades gallegas con más población y que permite conocer el trasvase de votos entre partidos en dos comicios consecutivos. El exhaustivo análisis en A Coruña, Vigo, Santiago, Pontevedra, Ourense y Lugo, realizado por el sociólogo y analista gallego Sergio Prieto, desvela en base a resultados reales las probabilidades de que una persona vote a un mismo partido o a otros en los siguientes comicios. ¿Cómo es posible conocer matemáticamente como se ha producido este trasvase de votos? Lo único que se necesita, explica Prieto, son los datos brutos por mesa electoral, es decir, los conteos de votos a cada partido en cada una de las mesas. Con la aplicación del algoritmo Expectation-maximization, se obtiene una tabla definitiva que desvela al instante los porcentajes de probabilidad de transferencia de sufragios entre unos comicios y los siguientes.
Vigo
El bastión urbano del PSdeG con Abel Caballero al frente es el que retuvo más votantes socialistas del 23-J. Hasta un 46,49% de los electores que en las generales apoyaron al partido del puño y la rosa, repitieron el 18-F en Vigo. Pero con un porcentaje similar al de A Coruña y Pontevedra, un 30,2% se pasaron a la papeleta del BNG y casi un 2% a Sumar. También hubo socialistas que votaron a la ultraderecha: un 0,41% de los que habían votado al PSOE en las generales se decantaron por Vox. Además el 18,25% del electorado socialista en la ciudad se inclinó en esta cita con las urnas por la abstención. Vox se quedó con apenas el 29% de sus apoyos en las generales, mientras que una quinta parte se fue para el PP (20,43%) y casi la mitad se abstuvo. En el BNG, como en el PP, hubo una alta fidelidad de sus votantes, con un 93,92% de su electorado que volvió a apoyar a los nacionalistas, pero resulta llamativo el ligero trasvase a Vox (0,02%). Mientras el Bloque no pierde votantes en favor del PP, los populares sí ceden electorado a los nacionalistas en Vigo (un 0,82% de aquellos que en las generales habían votado a los conservadores). Finalmente Sumar solo retuvo el 12%…
A Coruña
Es la ciudad donde los partidos menos movilizaron a los abstencionistas del 23-J. El 99,7% de los electores de A Coruña que el 23-J no votaron, el 18-F también se quedaron en casa, mientras que los que cambiaron de idea y decidieron acudir a las urnas lo hicieron con la papeleta de Vox (0,31%). BNG y PP lograron retener al 96,6% y el 95,3% de los apoyos cosechados hace siete meses….
Pontevedra
El PP se consolida como el partido que retiene más apoyos del 23-J (96,19%), junto con el BNG (93,96%). El PSdeG solo mantuvo fiel al 36,63% de sus electores hace siete meses, mientras que cedió un tercio al Bloque (32,91%), más de un 6% al PP y casi 1,5% a Sumar. Ahora bien, los socialistas captaron de los populares un 2,14% de los votantes que tenían hace siete meses. Vox mantuvo el 21,1% de sus apoyos, con un trasvase del 5,75% al PP y un 6,55% a Sumar. Con esta última, repitieron el 4,35% de sus votantes el 23-J, que sufrió la gran estampida al BNG (91,6%).
Santiago
Es una de las ciudades gallegas en las que el electorado del BNG es más fiel, con el respaldo del 99% de los electores que el 23-J votaron por los nacionalistas en Compostela. El PP mantuvo casi el 93% de sus apoyos, pero un 0,9% se fueron a Vox y un 0,8% cambió de bloque, eligiendo el PSOE como opción en esta cita. Vox ha conservado pocos de los apoyos cosechados en las generales en Santiago (menos de un 16%), su abstención rebasa el 45%, mientras que más de un 34% de sus electores fueron captados por el PP and Text
Resumen de Noticia
Resumen de la Noticia
Apenas siete meses separan las dos últimas citas con las urnas: las elecciones generales del 23-J y las autonómicas del 18-F. Esto ha llevado a miles de electores en Galicia a cambiar las siglas de sus papeletas, concentrándose los apoyos en PP y BNG. Alfonso Rueda logró 40 escaños, dos por encima de la mayoría absoluta, frente a un bloque de izquierdas liderado por los nacionalistas.
Implicaciones Futuras
El análisis del voto urbano revela un trasvase de sufragios en el bloque de izquierdas, con BNG captando una parte significativa de los apoyos del PSOE. La abstención se mantuvo en niveles similares a las generales, y Vox fue el partido que menos electorado movilizó en las autonómicas.
En base a un modelo matemático, se realizó un exhaustivo análisis en ciudades gallegas con más población, revelando el trasvase de votos entre partidos en los dos comicios consecutivos.
Cierre
El análisis del 18-F muestra la gran pérdida de votantes del PSOE, Vox y Sumar, mientras que PP y BNG son los partidos con mayor fidelidad. El PSdeG no logra mantener la mayoría de los apoyos que obtuvo hace siete meses, con una importante abstención y trasvase de votos hacia otros partidos.