Una de las grandes revoluciones científicas de los últimos años ha sido, sin lugar a duda, la creación de ‘órganos en miniatura’, cada vez más sofisticados, en los laboratorios. Según la revista ‘Nature Medicine’, un equipo internacional de investigadores ha logrado desarrollar una técnica para desarrollar organoides esquivando debates bioéticos sobre el uso de células madre derivadas de embriones abortados.
Los científicos utilizan líquido amniótico extraído durante exámenes rutinarios entre las 16 y 34 semanas de embarazo para aislar células epiteliales y cultivar organoides fetales. Esta técnica ha permitido replicar tejidos de intestino delgado, riñón y pulmones, con potenciales aplicaciones en el estudio de enfermedades congénitas como la hernia diafragmática congénita.
Posibles aplicaciones
Los resultados obtenidos han sido muy positivos, mostrando estructuras sintéticas con las mismas funciones que los tejidos originales. Los investigadores destacan que esta técnica podría ayudar a comprender mejor las etapas finales del desarrollo durante el embarazo y favorecer el desarrollo de terapias personalizadas para enfermedades congénitas.
Avance científico
Este avance ha sido bien recibido por la comunidad científica, que destaca la posibilidad de utilizar esta tecnología para estudiar patologías congénitas en el futuro. Se espera que esta innovadora técnica permita investigaciones más avanzadas y éticamente menos restrictivas en el campo de los organoides fetales.
Desarrollo de Organoides a partir de Líquido Amniótico
Desarrollo de Organoides a partir de Líquido Amniótico: Un Avance Revolucionario en la Ciencia
Una de las grandes revoluciones científicas de los últimos años ha sido, sin lugar a duda, la creación de ‘órganos en miniatura’, cada vez más sofisticados, en los laboratorios. Como, por ejemplo, minicerebros para estudiar el impacto de ciertas enfermedades, miniriñones para testar fármacos o minicorazones para analizar el desarrollo de este órgano. En muchos de estos casos, estas estructuras fueron creadas a partir de células madre derivadas de embriones abortados. Y esto, a su vez, acabó suscitando varios debates bioéticos sobre el uso de este material, sus implicaciones y, sobre todo, los límites de las investigaciones científicas. Ahora, según anuncia la revista ‘Nature Medicine’, un equipo internacional de investigadores ha logrado desarrollar una técnica para desarrollar organoides esquivando el gran galimatías ético de sus predecesoras.
Contexto y Antecedentes
Según explican Mattia Gerli y Paolo De Coppi, científicos del University College de Londres y autores principales de esta investigación, la técnica desarrollada parte de una premisa distinta respecto a sus predecesoras. De hecho, utiliza líquido amniótico (la sustancia que protege al feto durante el embarazo) extraído durante exámenes rutinarios realizados entre las 16 y las 34 semanas de embarazo. A partir de este material, los investigadores consiguieron aislar células epiteliales de diferentes órganos y empezaron a ‘cultivarlas’ en el laboratorio para ver si así conseguían ‘hacer crecer’ algunos organoides en miniatura.
«Se trata de la primera vez que consiguen generarse organoides funcionales a partir de líquido amniótico»
Los resultados fueron más que positivos. Tal y como relatan los expertos en el artículo publicado este lunes, las células cultivadas empezaron a proliferar y a autoorganizarse en estructuras tridimensionales. A partir de las dos semanas, los tejidos ya empezaron a hacerse visibles. Los análisis posteriores desvelaron que, a partir de esta técnica, se había logrado crear organoides fetales. Es decir, estructuras que emulan los órganos de los fetos en sus últimas etapas de desarrollo. En concreto, los científicos lograron replicar tejidos de intestino delgado, riñón y pulmones. En todos los casos, los exámenes corroboran que las estructuras sintéticas mostraban las mismas funciones que los tejidos originales.
Impacto y Aplicaciones Futuras
Esta técnica ya se ha puesto a prueba para estudiar un caso médico específico. Según relatan los investigadores, durante las pruebas consiguieron crear unos organoides pulmonares a partir del líquido amniótico de unos fetos afectados por una hernia diafragmática congénita. Los órganos creados en los laboratorios tenían características muy similares a otros afectados por la misma patología por lo que, eventualmente, podría utilizarse para estudiar esta afección y plantear posibles tratamientos.
«Esta técnica podría ayudar a comprender mejor las últimas etapas del desarrollo durante el embarazo»
«Esta técnica podría ayudar a comprender mejor las últimas etapas del desarrollo durante el embarazo, a avanzar en la investigación de anomalías congénitas y a favorecer el desarrollo de terapias personalizadas«, comentan los autores de este estudio, mientras recuerdan que, tras obtener unos primeros resultados más que esperanzadores, aún harán falta más investigaciones para poner a prueba la validez de estas herramientas.
Reacciones y Opiniones
Los resultados de este trabajo están siendo muy aplaudidos por la comunidad científica. Núria Montserrat, profesora de Investigación ICREA en el Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC), afirma que este trabajo plantea avances «muy interesantes en el campo de los organoides». «Abre la puerta a futuros trabajos en los que, por ejemplo, se puedan establecer organoides de esta nueva fuente celular para estudiar otras patologías congénitas, así como el impacto de otras variables clínicas en el desarrollo de los órganos», comenta la científica.
«La comunidad científica aplaude el avance y augura que, en un futuro, podrá utilizarse para estudiar patologías congénitas»
El investigador Iván Fernández Vega, director científico del Biobanco del Principado de Asturias (BioPA), también comenta que estamos ante un «estudio muy interesante desde el punto de vista científico y social». En este sentido, el científico recuerda que, hasta ahora, «en investigación prenatal, la creación de organoides fetales se había realizado a partir de tejidos fetales recolectados ‘post mortem’ a través de biobancos y bajo restricciones ético-legales que pueden obstaculizar la investigación«. Con esta nueva técnica, parece que también podría conseguirse lo mismo a partir de «un muestreo mínimamente invasivo».
Conclusiones y Futuro de la Investigación
El desarrollo de organoides a partir de líquido amniótico representa un avance revolucionario en el campo de la ciencia y la medicina. Esta técnica innovadora tiene el potencial de abrir nuevas puertas en la comprensión de las etapas del desarrollo fetal, el estudio de anomalías congénitas y el desarrollo de terapias personalizadas. Aunque aún se requiere más investigación para validar completamente estas herramientas, el futuro parece prometedor en la utilización de organoides para estudiar patologías y mejorar el cuidado de la salud.
Una de las grandes revoluciones científicas de los últimos años ha sido, sin lugar a duda, la creación de ‘órganos en miniatura’, cada vez más sofisticados, en los laboratorios. Como, por ejemplo, minicerebros para estudiar el impacto de ciertas enfermedades, miniriñones para testar fármacos o minicorazones para analizar el desarrollo de este órgano. En muchos de estos casos, estas estructuras fueron creadas a partir de células madre derivadas de embriones abortados. Y esto, a su vez, acabó suscitando varios debates bioéticos sobre el uso de este material, sus implicaciones y, sobre todo, los límites de las investigaciones científicas. Ahora, según anuncia la revista ‘Nature Medicine’, un equipo internacional de investigadores ha logrado desarrollar una técnica para desarrollar organoides esquivando el gran galimatías ético de sus predecesoras.
Según explican Mattia Gerli y Paolo De Coppi, científicos del University College de Londres y autores principales de esta investigación, la técnica desarrollada parte de una premisa distinta respecto a sus predecesoras. De hecho, utiliza líquido amniótico (la sustancia que protege al feto durante el embarazo) extraído durante exámenes rutinarios realizados entre las 16 y las 34 semanas de embarazo. A partir de este material, los investigadores consiguieron aislar células epiteliales de diferentes órganos y empezaron a ‘cultivarlas’ en el laboratorio para ver si así conseguían ‘hacer crecer’ algunos organoides en miniatura.
«Se trata de la primera vez que consiguen generarse organoides funcionales a partir de líquido amniótico»
Los resultados fueron más que positivos. Tal y como relatan los expertos en el artículo publicado este lunes, las células cultivadas empezaron a proliferar y a autoorganizarse en estructuras tridimensionales. A partir de las dos semanas, los tejidos ya empezaron a hacerse visibles. Los análisis posteriores desvelaron que, a partir de esta técnica, se había logrado crear organoides fetales. Es decir, estructuras que emulan los órganos de los fetos en sus últimas etapas de desarrollo. En concreto, los científicos lograron replicar tejidos de intestino delgado, riñón y pulmones. En todos los casos, los exámenes corroboran que las estructuras sintéticas mostraban las mismas funciones que los tejidos originales.
Posibles aplicaciones
Esta técnica ya se ha puesto a prueba para estudiar un caso médico específico. Según relatan los investigadores, durante las pruebas consiguieron crear unos organoides pulmonares a partir del líquido amniótico de unos fetos afectados por una hernia diafragmática congénita. Los órganos creados en los laboratorios tenían características muy similares a otros afectados por la misma patología por lo que, eventualmente podría utilizarse para estudiar esta afección y plantear posibles tratamientos.
«Esta técnica podría ayudar a comprender mejor las últimas etapas del desarrollo durante el embarazo»
«Esta técnica podría ayudar a comprender mejor las últimas etapas del desarrollo durante el embarazo, a avanzar en la investigación de anomalías congénitas y a favorecer el desarrollo de terapias personalizadas«, comentan los autores de este estudio, mientras recuerdan que, tras obtener unos primeros resultados más que esperanzadores, aún harán falta más investigaciones para poner a prueba la validez de estas herramientas.
Avance científico
Los resultados de este trabajo están siendo muy aplaudidos por la comunidad científica. Núria Montserrat, profesora de Investigación ICREA en el Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC), afirma que este trabajo plantea avances «muy interesantes en el campo de los organoides». «Abre la puerta a futuros trabajos en los que, por ejemplo, se puedan establecer organoides de esta nueva fuente celular para estudiar otras patologías congénitas, así como el impacto de otras variables clínicas en el desarrollo de los órganos», comenta la científica en declaraciones al portal Science Media Center España.
La comunidad científica aplaude el avance y augura que, en un futuro, podrá utilizarse para estudiar patologías congénitas
El investigador Iván Fernández Vega, director científico del Biobanco del Principado de Asturias (BioPA) y coordinador del Hub de Organoides de la Plataforma Nacional de Biobancos del ISCIII, también afirma que estamos ante un «estudio muy interesante desde el punto de vista científico y social». En este sentido, el científico recuerda que hasta ahora, «en investigación prenatal, la creación de organoides fetales se había realizado a partir de tejidos fetales recolectados ‘post mortem’ a través de biobancos y bajo restricciones ético-legales que pueden obstaculizar la investigación«. Ahora, con esta nueva técnica, parece que también podría conseguirse lo mismo a partir de «un muestreo mínimamente invasivo», comenta el científico también en el SMC.