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Adiós a la cola: La historia de la mutación genética que cambió nuestra evolución
¿Qué? Un equipo de científicos estadounidenses identificó la mutación genética que pudo haber eliminado las colas del linaje que condujo a los homínidos y a los simios antropomorfos.
¿Cuándo? La mutación de un gen que causó la eliminación de las colas ocurrió hace unos veinte millones de años.
¿Dónde? La investigación se llevó a cabo en Estados Unidos.
¿Cómo? Los científicos analizaron el ADN de seis especies de simios rabones y nueve especies de monos caudados para identificar la mutación en el gen TBXT.
¿Por qué? La pérdida de la cola jugó un papel clave en el bipedismo humano y la mutación que eliminó las colas se transmitió a lo largo de generaciones, convirtiéndose en norma en los simios y humanos actuales.
Perdida de la Cola en Simios y Humanos: Un Análisis Profundo
La evolución de las especies de primates los divide en hominoideos, un grupo que incluye gorilas, chimpancés y humanos, y no hominoideos, que tienen cola y son parientes primates más lejanos de los humanos. La pérdida de la cola es uno de los principales cambios evolutivos anatómicos producidos a lo largo del linaje que condujo a los humanos y a los simios antropomorfos. Jugó un papel clave en el bipedismo humano, cuya aparición evolutiva coincidió con la pérdida de la cola.
Durante aproximadamente quinientos millones de años, nuestros ancestros lucían una cola. Como los peces, la usaban para nadar por los mares del Cámbrico. Mucho más tarde, cuando evolucionaron hasta convertirse en primates, las colas les ayudaron a mantener el equilibrio mientras corrían de rama en rama por las selvas del Eoceno. Pero hace aproximadamente 25 millones de años, las colas desaparecieron.
Con y sin cola
Charles Darwin fue el primero en reconocer este cambio en nuestra anatomía ancestral, cuando sorprendió a sus lectores victorianos al afirmar que descendíamos de primates caudados. Darwin observó que, aunque los humanos y los simios carecen de una cola visible, comparten un pequeño conjunto de vértebras que se extienden más allá de la pelvis. Esta estructura, conocida como coxis, es el hueso propio de los vertebrados que carecen de cola, formado por la unión de las últimas vértebras y articulado por su base con el hueso sacro. «No puedo dudar de que es una cola rudimentaria«, escribió en El origen de las especies.
Darwin relacionó el coxis con una cola rudimentaria
Este dramático cambio anatómico tuvo un profundo impacto en nuestra evolución. Los músculos de la cola de nuestros antepasados evolucionaron hasta convertirse en una almohadilla muscular que cruzaba la pelvis. Cuando hace unos millones de años los antepasados de los humanos se levantaron y caminaron sobre dos piernas, ese lecho musculoso estaba listo para soportar el peso de los órganos erguidos propios de la marcha bípeda.
Desde que Darwin publicó El origen de las especies, los paleoantropólogos han encontrado fósiles que arrojan algo de luz sobre esta transformación…
Más de 30 genes implicados
Un nuevo estudio publicado en Nature explica cómo sucedió esa pérdida. Sus autores han identificado la mutación genética que pudo haber eliminado las colas del linaje que condujo a los homínidos y a los simios antropomorfos.
Para comprender cómo los simios y los humanos perdieron la cola, los investigadores analizaron cómo se forma la cola en otros animales. En las primeras etapas del desarrollo embrionario se activan los genes maestros que sirven de manual de instrucciones para que diferentes partes de la columna se diferencien en unidades reconocibles como el cuello y la región lumbar. En el otro extremo del embrión emerge un primordio caudal, en cuyo interior se desarrolla una cadena especial de vértebras, músculos y nervios…
Resumen de la noticia
Un equipo de científicos ha identificado la mutación genética que pudo haber eliminado las colas del linaje que condujo a los homínidos y a los simios antropomorfos, ocurrida hace unos veinte millones de años. La pérdida de la cola ha sido un importante cambio evolutivo anatómico en el linaje humano y simios antropomorfos, jugando un papel clave en la evolución hacia el bipedismo humano. Se ha descubierto que la mutación en el gen TBXT fue la responsable de esta pérdida, afectando aleatoriamente a un simio hace millones de años y transmitiéndose a la descendencia.
Implicaciones futuras
Los científicos plantean la pregunta de cuál fue la ventaja evolutiva de perder la cola, ya que a pesar de posibles peligros y defectos causados por la mutación TBXT, la ausencia de cola resultó ser una ventaja para los simios y humanos actuales. Este descubrimiento plantea desafíos y oportunidades para comprender mejor la evolución y anatomía de nuestras especies.