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Adiós a la ‘leyenda’: los peligros de secar el móvil con arroz
Uno de los consejos tecnológicos más populares en internet es poner el móvil en arroz para secarlo después de que se haya mojado el dispositivo. Pese a que los móviles más recientes cuentan con un grado de protección contra agua y polvo, los fallos de funcionamiento por salpicaduras de agua siguen siendo un problema habitual.
Un artículo del portal tecnológico Móvil Zona explica que, de hecho, se puede secar el móvil si se mete en arroz. Esto no quiere decir que el cereal sea capaz de eliminar la humedad interna del teléfono, por lo que es posible que el dispositivo no vuelva a funcionar pese a estar seco.
Peor el remedio que la enfermedad
Además, este popular truco puede provocar daños graves en nuestro teléfono y empeorar el problema. El gigante tecnológico Apple ha advertido a través de un comunicado que utilizar este método puede provocar que las pequeñas partículas de arroz se filtren y dañen el dispositivo, por lo que pide a sus usuarios que no lo hagan. Según Móvil Zona, esta filtración de arroz puede darse en cualquier dispositivo móvil.
Lo que sí hay que hacer
- Dar golpes suaves al dispositivo con la mano, con el conector hacia abajo, para hacer caer el líquido que haya entrado.
- Dejar el dispositivo en un área seca en la que haya un flujo de aire -una corriente- durante al menos 24 horas, para que contribuya al secado del dispositivo.
- Una vez el conector esté seco, intentar cargar el dispositivo durante al menos 30 minutos antes de intentar encenderlo.
La fiabilidad de este método dependerá de cuánto tiempo haya estado el móvil en contacto con el agua, por lo que no es seguro que el dispositivo vuelva a funcionar.
Móviles resistentes al agua
La International Electrotechnical Commission (IEC) ha creado una clasificación apodada «certificación IP» que evalúa la protección de cada dispositivo contra agua y polvo. El código consiste en dos dígitos. El primero define la protección contra objetos sólidos, con un número entre el 0 y el 6. El segundo se refiere a la protección contra líquidos en una escala de 0 a 9. En ambos casos, el número más alto se traduce en una mayor protección.
- IP52: el polvo puede entrar en el dispositivo, pero sin afectar a su funcionamiento, mientras que puede soportar salpicaduras de agua.
- IP54: el polvo puede entrar sin afectar al rendimiento y aguanta rociaduras de agua directas desde cualquier ángulo.
- IP65: en ninguna circunstancia entrará polvo en el dispositivo, mientras que los chorros de agua desde cualquier ángulo tampoco afectarán al teléfono.
- IP66: no podrá entrar polvo y la protección contra el agua soportará chorros de agua de gran presión y de distancia corta.
- IP67: no podrá entrar polvo y el móvil se podrá sumergir hasta un metro de profundidad y durante un máximo de 30 minutos.
- IP68: no podrá entrar polvo y el móvil puede ser introducido en agua de manera continua sin problema. En este caso es el fabricante quien debe indicar el tiempo y la duración de la inmersión.
Existe la posibilidad de encontrar una clasificación que contenga una letra X sustituyendo uno de los dígitos, lo que significa que el teléfono no está protegido en ese aspecto. Por ejemplo: un dispositivo con clasificación IPX8 podrá ser sumergido en el agua, pero no estará protegido contra el polvo.
Poner el móvil en arroz: ¿mito o realidad?
Uno de los consejos tecnológicos más populares en internet es poner el móvil en arroz para secarlo después de que se haya mojado el dispositivo. Pese a que los móviles más recientes cuentan con un grado de protección contra agua y polvo, los fallos de funcionamiento por salpicaduras de agua siguen siendo un problema habitual.
Un artículo del portal tecnológico Móvil Zona explica que, de hecho, se puede secar el móvil si se mete en arroz. Esto no quiere decir que el cereal sea capaz de eliminar la humedad interna del teléfono, por lo que es posible que el dispositivo no vuelva a funcionar pese a estar seco.
Peor el remedio que la enfermedad
Además, este popular truco puede provocar daños graves en nuestro teléfono y empeorar el problema. El gigante tecnológico Apple ha advertido a través de un comunicado que utilizar este método puede provocar que las pequeñas partículas de arroz se filtren y dañen el dispositivo, por lo que pide a sus usuarios que no lo hagan. Según Móvil Zona, esta filtración de arroz puede darse en cualquier dispositivo móvil.
Lo que sí hay que hacer
Apple sugiere un método para secar el dispositivo de forma segura sin agravar el problema:
- Dar golpes suaves al dispositivo con la mano, con el conector hacia abajo, para hacer caer el líquido que haya entrado.
- Dejar el dispositivo en un área seca en la que haya un flujo de aire -una corriente- durante al menos 24 horas, para que contribuya al secado del dispositivo.
- Una vez el conector esté seco, intentar cargar el dispositivo durante al menos 30 minutos antes de intentar encenderlo.
La fiabilidad de este método dependerá de cuánto tiempo haya estado el móvil en contacto con el agua, por lo que no es seguro que el dispositivo vuelva a funcionar.
Móviles resistentes al agua
La International Electrotechnical Comission (IEC) ha creado una clasificación apodada «certificación IP» que evalúa la protección de cada dispositivo contra agua y polvo. El código consiste en dos dígitos. El primero define la protección contra objetos sólidos, con un número entre el 0 y el 6. El segundo se refiere a la protección contra líquidos en una escala de 0 a 9. En ambos casos, el número más alto se traduce en una mayor protección.
- IP52: el polvo puede entrar en el dispositivo, pero sin afectar a su funcionamiento, mientras que puede soportar salpicaduras de agua.
- IP54: el polvo puede entrar sin afectar al rendimiento y aguanta rociaduras de agua directas desde cualquier ángulo.
- IP65: en ninguna circunstancia entrará polvo en el dispositivo, mientras que los chorros de agua desde cualquier ángulo tampoco afectarán al teléfono.
- IP66: no podrá entrar polvo y la protección contra el agua soportará chorros de agua de gran presión y de distancia corta.
- IP67: no podrá entrar polvo y el móvil se podrá sumergir hasta un metro de profundidad y durante un máximo de 30 minutos.
- IP68: no podrá entrar polvo y el móvil puede ser introducido en agua de manera continua sin problema. En este caso es el fabricante quien debe indicar el tiempo y la duración de la inmersión.
Existe la posibilidad de encontrar una clasificación que contenga una letra X sustituyendo uno de los dígitos, lo que significa que el teléfono no está protegido en ese aspecto. Por ejemplo: un dispositivo con clasificación IPX8 podrá ser sumergido en el agua, pero no estará protegido contra el polvo.
Secar el móvil con arroz: ¿un truco efectivo?
Uno de los consejos tecnológicos más populares en internet es poner el móvil en arroz para secarlo después de que se haya mojado el dispositivo. Aunque los móviles modernos tienen protección contra agua y polvo, los fallos por salpicaduras de agua continúan siendo comunes.
Según un artículo de Móvil Zona, si bien se puede secar el móvil con arroz, esto no garantiza que la humedad interna sea eliminada, por lo que el dispositivo podría no funcionar incluso estando seco.
Posibles consecuencias del uso de arroz
El truco de secar el móvil con arroz puede ocasionar daños graves en el dispositivo y empeorar el problema. Apple ha alertado a través de un comunicado que las partículas de arroz podrían filtrarse y dañar el teléfono, por lo que desaconseja su uso. Esta filtración puede ocurrir en cualquier dispositivo móvil.
Alternativa segura propuesta por Apple
- Dar golpes suaves al dispositivo con el conector hacia abajo para eliminar el líquido.
- Dejar el dispositivo en un área seca con flujo de aire durante al menos 24 horas.
- Intentar cargar el dispositivo por 30 minutos antes de encenderlo.
La eficacia de este método depende del tiempo que el móvil haya estado en contacto con el agua, por lo que no asegura su correcto funcionamiento.
Móviles resistentes al agua
La International Electrotechnical Comission (IEC) ha establecido la clasificación de protección IP que evalúa la resistencia de los dispositivos al agua y polvo. Los números en la clasificación indican el nivel de protección contra objetos sólidos y líquidos.
- IP52 e IP54: resisten salpicaduras de agua.
- IP65 e IP66: soportan chorros de agua.
- IP67 e IP68: son sumergibles, con el IP68 permitiendo inmersiones prolongadas.
Dispositivos con clasificación IPX indican que no están protegidos en ese aspecto, como por ejemplo IPX8 que permite la inmersión en agua pero no protege contra el polvo.