Ciencia
Descubre el poder oculto tras el apocalipsis: el misterio de la energía oscura.
Descubrimiento de un vórtice cuántico gigante en laboratorio
¿Qué? Hace 25 años se descubrió que el espacio se expande de manera acelerada, gracias a la existencia de la energía oscura.
¿Por qué? La energía oscura es un ente exótico que produce gravedad repulsiva, empujando a las galaxias a alejarse cada vez más rápido.
¿Dónde? El descubrimiento de la energía oscura ha generado un intenso programa de investigación científica internacional.
¿Cuándo? Desde el descubrimiento de la expansión acelerada del universo hasta la actualidad, se han desarrollado teorías como el modelo estándar de la cosmología.
¿Cómo? Proyectos de observación cosmológica como DESI, LSST y Euclid proporcionarán nuevos datos para comprender mejor la energía oscura y la materia oscura en los próximos años.
Un vórtice cuántico gigante creado en laboratorio puede despejar las mayores incógnitas sobre el universo
Hace aproximadamente 25 años se produjo una revolución en el conocimiento del universo. Mediante el análisis detallado de cierto tipo de supernovas, gigantescas explosiones de estrellas que llegan al final de su ciclo de vida, dos equipos científicos (que merecieron el premio Nobel de física en 2011), determinaron que el espacio se expande de manera acelerada.
Fue uno de los descubrimientos más sorprendentes de la historia de la ciencia. Lo esperado era que la expansión del universo se fuese frenando como consecuencia de la atracción entre galaxias, debido a la fuerza de la gravedad. La expansión acelerada puso de manifiesto que algo más estaba ocurriendo.
Existe un ente exótico, inadvertido hasta ese momento, que produce gravedad repulsiva y empuja a las galaxias haciendo que se alejen cada vez más rápido. Es la energía oscura.
El descubrimiento de la energía oscura puso en marcha un potente programa de investigación científica internacional, que aún está activo, cuyo objetivo es determinar la composición del universo. Los resultados que ha producido son pasmosos.
Sabemos que está, pero no sabemos qué es
Las exitosas teorías actuales de la materia, solamente explican un 5 % del contenido del universo. El restante 95 % está formado por dos entes exóticos cuya naturaleza física sigue siendo misteriosa y que no hemos conseguido producir en el laboratorio. Se trata de la materia oscura (25 % del contenido del universo) y de la energía oscura (70 %).
En el último cuarto de siglo se ha desarrollado el modelo estándar de la cosmología, la “versión moderna” de la teoría del big bang, conocido como ΛCDM. Esta teoría explica todas las observaciones que se han realizado y considera que la energía oscura es la constante cosmológica (denominada Λ por los físicos).
El nombre de la teoría hace referencia a esos dos componentes dominantes del contenido del universo: la materia oscura (CDM, por Cold Dark Matter) y la energía oscura en forma de constante cosmológica (Λ).
Una minúscula cantidad y uno de los mayores misterios
La constante cosmológica es la energía intrínseca del espacio vacío. Los resultados actuales indican que esta energía es muy pequeña, una cantidad que equivale a la masa de 3 protones por cada metro cúbico de espacio. Por eso no se pudo detectar hasta 1998. Simplemente, los instrumentos anteriores no eran sensibles a un valor tan pequeño. A pesar de ser minúscula, es uno de los grandes misterios de la ciencia.
El modelo estándar de la física de partículas no puede explicar su magnitud y nadie sabe la razón profunda de esta discrepancia. Es el conocido como problema de la constante cosmológica. Para resolverlo será necesario desarrollar nuevas teorías físicas. Es posible, incluso, que la energía oscura sea algo todavía más exótico.
Para terminar de aclararlo están en marcha enormes proyectos de observaciones cosmológicas como DESI, LSST o Euclid, que proporcionarán nuevos y mejores datos en los próximos años.
Un vortice cuántico gigante creado en laboratorio puede despejar las mayores incógnitas sobre el universo
La expansión acelerada del universo reveló la existencia de la energía oscura, un ente exótico que empuja a las galaxias a alejarse cada vez más rápido.
El 95% del contenido del universo está formado por la materia oscura y la energía oscura, cuya naturaleza física sigue siendo un misterio.
El modelo estándar de la cosmología explica la energía oscura como la constante cosmológica, aunque su magnitud es uno de los mayores misterios de la ciencia.
La energía oscura domina el destino del universo, ya que su densidad se mantiene constante o casi constante con la expansión, lo que llevará a la muerte térmica del universo.
En el futuro, el Sol se convertirá en una estrella gigante roja, la galaxia colisionará con Andrómeda y todas las galaxias desaparecerán con la expansión acelerada.
El futuro del universo, marcado por la energía oscura, podría cambiar a medida que se descubran más propiedades de este ente desconocido.
Proyectos de observación como DESI, LSST y Euclid proporcionarán nuevos datos cruciales en los próximos años.
La ciencia sigue explorando el universo en busca de respuestas revolucionarias que desvelen los secretos de la materia oscura y la energía oscura.