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Detener la compra de tecnología «cómplice del genocidio» en Gaza: el llamado de Sumar al Gobierno.
Sumar ha pedido al Gobierno de Pedro Sánchez que cese la compra de tecnología israelí «probada en combate» en la Franja de Gaza para evitar la complicidad con el genocidio. La Proposición no de Ley presentada en el Congreso de los Diputados solicita modificar la legislación para impedir la contratación de empresas tecnológicas denunciadas por su complicidad con el apartheid contra la población palestina. Además, se destaca el uso de tecnologías como Pegasus y sistemas de inteligencia artificial por parte del ejército israelí en bombardeos.
Se menciona la relación comercial entre España e Israel, especialmente en el sector tecnológico, con un crecimiento significativo. También se revela que España exportó munición a Israel, a pesar de un supuesto embargo total de armas. Por otro lado, se destaca la necesidad de promover la soberanía tecnológica y el desarrollo de soluciones públicas de código abierto en lugar de depender de empresas que alimentan conflictos. La noticia finaliza con la inversión de Microsoft en sistemas de IA en las instituciones públicas españolas, a pesar de las preocupaciones planteadas por Sumar.
Venta de armas a Israel y tecnología israelí
La venta de armas a Israel no es la única actividad comercial que ha puesto a España en una situación complicada. Este miércoles, Sumar ha pedido al Gobierno de Pedro Sánchez que cese de forma permanente la compra de tecnología israelí «probada en combate» en la Franja de Gaza o en los territorios ocupados palestinos para así «evitar la complicidad con el genocidio«.
La Proposición no de Ley presentada en el Congreso de los Diputados solicita al Ejecutivo modificar la legislación vigente para impedir la contratación de aquellas empresas tecnológicas «denunciadas públicamente por su complicidad con el apartheid perpetrado contra la población palestina«, así como su compromiso a denunciarlas «ante las instancias nacionales e internacionales pertinentes».
Podría ser el caso de NSO Group, la polémica compañía responsable de Pegasus, el célebre programa de espionaje que se usó para vigilar a líderes independentistas catalanes y al mismo presidente Sánchez. También sería el caso del sistema de inteligencia artificial (IA) apodado ‘El Evangelio’ que el ejército israelí usa para seleccionar los blancos de sus bombardeos.
Organizaciones civiles y expertos como el periodista judío Antony Loewenstein han documentado extensamente cómo Israel ha cimentado su estatus de potencia en el campo de la seguridad militar sobre la opresión de la población palestina, convertida en un «conejillo de indias» con la que se testea todo tipo de tecnologías, desde la cibervigilancia al reconocimiento facial, una «clara violación de los derechos humanos«.
Además, el Gobierno del Estado judío cuenta con el apoyo de los gigantes tecnológicos Google y Amazon, con quienes tiene un acuerdo millonario para usar sus servicios de computación en la nube en el sector público y el ejército. Esa opaca alianza es denunciada por cada vez más empleados de ambas compañías.
Crece el comercio
La Proposición no de Ley de Sumar señala que «tras la pandemia, las relaciones económicas entre España e Israel vinculadas al sector tecnológico han experimentado un notable crecimiento». Según los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, entre enero y septiembre de 2023 el flujo de inversión directa española relativa a programación y conultoría informática y a bases de datos alcanzó los 8,5 millones de euros, casi el doble que en 2019. En ese mismo período, la inversión directa de Israel en el mercado tecnológico español se disparó a su máximo histórico, superando los 70 millones, siendo Catalunya su principal destino.
Otros datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo indican que hasta noviembre del año pasado no se había producido ningún flujo comercial de programas informáticos entre España e Israel. En 2022, las importaciones alcanzaron los 136 millones.
El pasado 7 de octubre, el grupo paramilitar Hamás asestó un ataque sorpresa contra la población israelí, matando a más de un millar de personas. Desde entonces, Israel ha desplegado una nueva ofensiva militar contra Gaza por tierra y aire que ya ha matado a casi 31.000 personas, la gran mayoría de ellas civiles.
Aunque el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha reiterado que España aplica un «embargo total» de armas a Israel, los datos del portal oficial de comercio exterior (Comex) señalan que el pasado noviembre se exportó munición española al país por valor de 987.000 euros.
Oportunidad de soberanía
Las diputadas Gala Pin, Tesh Sidi y Francisco Sierra, de Sumar, remarcan que el veto a la compra de tecnología israelí —que debería extenderse «hasta el reconocimiento de los dos estados y el fin del apartheid palestino»— no debe entenderse como una pérdida, sino como una oportunidad. «Es necesario iniciar un proceso de impulso de infraestructuras digitales públicas que permitan a España desplegar una soberanía tecnológica plena sin dependencia de compañías que contribuyen a una guerra contraria a la legislación internacional», señalan.
En esa línea, piden asegurar nuevas partidas presupuestarias fomentar el ecosistema tecnológico español para que puedan «desarrollar soluciones para la administración pública con una filosofía opensource (de código abierto) que permita su control democrático». El Gobierno, sin embargo, parece apuntar en otra dirección. Hace menos de un mes, el presidente de Microsoft, Brad Smith, anunció junto a Sánchez que la compañía invertirá hasta 1.950 millones de euros para ampliar el uso de sus sistemas de IA en las instituciones públicas.
Resumen de noticia
La venta de armas a Israel ha puesto a España en una situación complicada, ahora se pide al Gobierno de Pedro Sánchez que cese la compra de tecnología israelí probada en combate en la Franja de Gaza o territorios ocupados palestinos.
Una Proposición no de Ley solicita modificar la legislación para evitar contratar empresas tecnológicas denunciadas por complicidad con el apartheid contra la población palestina.
Se menciona el caso de la compañía NSO Group responsable de Pegasus y del sistema de inteligencia artificial ‘El Evangelio’ utilizado por el ejército israelí para seleccionar blancos de bombardeos.
Se destaca que Israel ha cimentado su seguridad militar mediante la opresión de la población palestina y utiliza la exportación de armas como instrumento de influencia diplomática a nivel mundial.
Además, se señala un crecimiento en las relaciones económicas entre España e Israel en el sector tecnológico post pandemia.
Se menciona que hasta noviembre del año pasado no se había producido flujo comercial de programas informáticos entre España e Israel, pero en 2022 las importaciones alcanzaron los 136 millones de euros.
Se reporta un ataque de Hamás contra Israel seguido de una ofensiva militar que ha causado un alto número de víctimas civiles en Gaza.
A pesar de un «embargo total» de armas a Israel, se exportó munición española al país el pasado año según datos oficiales.
Implicaciones futuras
La Proposición no de Ley plantea la oportunidad de garantizar una soberanía tecnológica en España sin depender de empresas que contribuyen a conflictos armados contrarios a la legislación internacional. Se solicita invertir en el ecosistema tecnológico español y desarrollar soluciones con filosofía opensource para un control democrático. Sin embargo, recientemente se anunció una inversión millonaria de Microsoft en el uso de sus sistemas de IA en instituciones públicas, lo que sugiere una dirección diferente por parte del Gobierno.