Política
El Govern retoma conversaciones con Junts en medio de tensiones con los Comuns
Representantes del Govern y de Junts se han reunido para negociar los presupuestos de la Generalitat. El encuentro se ha cerrado tras el pleno del Parlament donde se complicó el pacto presupuestario debido a discrepancias sobre el futuro del Hard Rock.
El acuerdo se antoja complicado debido a que Junts ha querido mostrar oposición al gabinete de Pere Aragonès, lo que choca con la posibilidad de aprobar los presupuestos. La supresión del impuesto de Sucesiones es una propuesta estrella de Junts que la Generalitat no ve con buenos ojos. La reactivación de las negociaciones también sirve como medida de presión a los Comuns y para que Junts recupere el foco.
En cuanto al proyecto turístico de Hard Rock, los Comuns insisten en su paralización como condición para aprobar las cuentas, pero desde el Govern se argumenta que ya existen compromisos firmados. La votación decisiva sobre los presupuestos se celebrará el próximo miércoles 13 de marzo.
Reactivación de negociaciones entre Govern y Junts por los presupuestos de la Generalitat
Representantes del Govern y de Junts se han reunido para negociar los presupuestos de la Generalitat. Este encuentro se ha cerrado después de que en el pleno del Parlament se mostrara que el pacto presupuestario entre el Govern y los Comuns se complica cada día más por las discrepancias con respecto al futuro del Hard Rock.
El Govern reactiva los contactos con los posconvergentes en medio de un pulso con el partido de Jéssica Albiach. A pesar de que estos contactos parecían condenados al fracaso en semanas anteriores, el líder de Junts en la Cámara, Albert Batet, y el president de la Generalitat, Pere Aragonès, han mostrado interés en darle una última oportunidad al acuerdo.
«¿Está dispuesto [a un acuerdo], presidente? Nosotros aquí estamos»
– Albert Batet, Líder de Junts en el Parlament
Batet ha reiterado la disposición de su partido al pacto, mientras que Aragonès ha manifestado estar completamente dispuesto a sentarse, hablar y llegar a un acuerdo.
«Sentémonos, hablémonos y lleguemos a un acuerdo»
– Pere Aragonès, President de la Generalitat
A pesar de las buenas intenciones expresadas, el acuerdo se perfila complicado. Junts ha buscado presentarse como partido de oposición frontal desde su salida del Govern en octubre de 2022, lo que choca con la posibilidad de aprobar los presupuestos. Además, las propuestas económicas de Junts no son del agrado de Aragonès.
Según fuentes de Junts, una condición para contar con sus votos sería la supresión del impuesto de Sucesiones, propuesta que la Generalitat no ve favorable dado el actual equilibrio del tributo. Aragonès ha advertido que las rebajas fiscales propuestas por Junts supondrían una pérdida de ingresos significativa para la Generalitat.
La reactivación de las negociaciones con Junts también sirve como presión hacia los Comuns, mientras que para Junts es una oportunidad para volver a destacar sus propuestas y resaltar las dificultades de Aragonès para aprobar los presupuestos.
Distancia con los Comuns
El reinicio de las conversaciones entre Govern y Junts se produce después de que Aragonès y la líder de los Comuns, Jéssica Albiach, dejaran la negociación presupuestaria al borde del fracaso. Los Comuns insisten en la paralización del proyecto Hard Rock como condición para aprobar los presupuestos. Por su parte, el Govern argumenta que compromisos previos con los promotores les impiden detener el proyecto.
Posteriormente, representantes del ejecutivo catalán y del partido morado se reunieron en el Parlament, pero las perspectivas de acuerdo no mejoraron. Las diferencias sobre el proyecto Hard Rock continúan siendo el principal obstáculo. Los Comuns confían en que el Govern aceptará una «moratoria» para detener el proyecto, pero la Generalitat insiste en que esto no es viable desde el punto de vista administrativo.
El Govern necesita dos escaños más para contar con los votos necesarios, ya que cuenta con los 33 votos de ERC y los 33 del PSC, que lo acercan a la mayoría absoluta. A Aragonès le servirían los ocho diputados de los Comuns o los 32 de Junts, pero en este momento no tiene asegurado el apoyo de ninguno. La votación crucial sobre los presupuestos se acerca.
Representantes del Govern y de Junts se han citado este jueves para negociar los presupuestos de la Generalitat. Es un encuentro que, según fuentes conocedoras consultadas por EL PERIÓDICO, se ha cerrado este mismo miércoles después de que, en el pleno del Parlament, se haya escenificado que el pacto presupuestario entre el Govern y los Comuns cada día se complica más por las discrepancias con el futuro del Hard Rock.
Así, el Govern reactiva los contactos con los posconvergentes en pleno pulso con el partido de Jéssica Albiach, unos contactos que desde hace semanas parecían condenados al fracaso. Precisamente este miércoles en el Parlament, el líder de Junts en la Cámara, Albert Batet, y el president de la Generalitat, Pere Aragonès, han dado alguna muestra de querer darle una última oportunidad al acuerdo.
¿Está dispuesto [a un acuerdo], presidente? Nosotros aquí estamos
– Albert Batet, Líder de Junts en el Parlament
Batet, durante la sesión de control al Govern en la cámara catalana, ha asegurado que su partido aún sigue dispuesto al pacto: «¿Está dispuesto, presidente? Nosotros aquí estamos». Aragonès no ha tenido inconveniente a recoger el guante en su turno de réplica: «Sentémonos, hablémonos y lleguemos a un acuerdo. Estoy plenamente dispuesto a ello».
Fuentes de Junts aseguran que, si el Govern quiere contar con sus votos, lo primero que tendría que aceptar es una de sus propuestas estrella: la supresión del impuesto de Sucesiones. En cambio, la Generalitat no es partidaria de tocar este tributo porque considera que actualmente ya está bien ponderado. Además, hace unos días, Aragonès avisó de que las rebajas fiscales de los posconvergentes suponían una merma en los ingresos de la Generalitat de 1.200 millones de euros que tenían que decir cómo se compensarían.
La reactivación de los contactos Govern-Junts se produce después de que este miércoles en el Parlament Aragonès y la líder de los Comuns, Jéssica Albiach, hayan dejado la negociación presupuestaria al borde del precipicio. Los Comuns siguen insistiendo en que debe paralizarse el proyecto turístico de Hard Rock como condición sine qua non para aprobar las cuentas. En cambio, el Govern sigue insistiendo en que no puede hacerlo porque ya hay varios compromisos firmados con los promotores y se enfrentaría a un problema legal.
Este miércoles por la tarde, representantes del ejecutivo catalán y del partido morado se han reunido en el Parlament y las perspectivas de acuerdo no han mejorado. Las discrepancias sobre el Hard Rock sigue siendo un escollo demasiado importante. Los Comuns siguen confiando en que el Govern aceptará promover una «moratoria» para que, al menos durante un tiempo, sí se paralice cualquier avance del complejo turístico. Desde la Generalitat siguen insistiendo en que esto no es posible. «No es viable. No se pueden alterar procesos administrativos por voluntad política», defienden fuentes del Palau.
Al Govern solo le faltan dos escaños para tener presupuestos porque ya tiene asegurados los 33 de ERC y los 33 del PSC que le dejan al borde de la mayoría absoluta (68). Así, a Aragonès le valen los ocho diputados de los Comuns o los 32 de Junts, pero ahora mismo no tiene garantizado a ninguno de los dos. Este jueves lo volverá a intentar con Junts. La primera votación decisiva sobre las cuentas se acerca: es el próximo miércoles 13 de marzo.