Sociedad
El impacto del miedo a la inteligencia artificial en la sociedad moderna, según Laura Aymerich-Franch
¿Quién? Laura Aymerich-Franch, experta en ciencias del comportamiento.
¿Qué? Se aborda el tema de la convivencia con las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial.
¿Cuándo? En la actualidad.
¿Dónde? En la sociedad actual dominada por la tecnología.
¿Cómo? Se sugiere empoderarse ante las tecnologías, entenderlas y acercarse a ellas para perder el miedo.
¿Por qué? Para evitar el sentimiento de pánico y poder disfrutar de los beneficios de estas herramientas.
Impacto de la tecnología en nuestra vida diaria
Vivimos en una era rodeada de pantallas y tecnología que cada vez está más presente en nuestro día a día. El avance constante nos lleva a preguntarnos cómo será el futuro en el que conviviremos con robots, inteligencia artificial y otras innovaciones tecnológicas. Es completamente normal sentirse abrumado por estos avances, pero como menciona Laura Aymerich-Franch, experta en ciencias del comportamiento, la clave no está en alejarnos de la tecnología, sino en entenderla y buscar formas de integrarla de manera saludable en nuestras vidas.
La llegada masiva de tecnologías ha generado la necesidad de un constante proceso de aprendizaje para poder asimilar todos estos cambios. Este desconocimiento inicial puede provocar reacciones psicológicas diversas, desde la curiosidad hasta el miedo. Algunas personas se acercan a las nuevas tecnologías con la intención de comprenderlas, mientras que otros prefieren mantenerse alejados, lo que los hace más vulnerables a caer en un estado de alarma infundada debido a la falta de información.
El rápido avance de la tecnología puede ser uno de los aspectos que más asustan a las personas. Sin embargo, es importante recordar que muchas de las innovaciones actuales se convertirán en elementos cotidianos en el futuro, al igual que internet o los teléfonos móviles. La falta de comprensión de estas tecnologías y el miedo asociado a ellas pueden provenir de dos fuentes: el desconocimiento y las narrativas catastrofistas de la ciencia ficción.
En este sentido, es fundamental mejorar la pedagogía en torno a estas herramientas para que la sociedad pueda entender y convivir con ellas de manera adecuada. Más allá de la formación técnica, es importante realizar un ejercicio psicológico como sociedad para examinar tanto los beneficios como los riesgos de cada tecnología y poder distinguir entre los riesgos reales y los miedos infundados.
«Algún día la inteligencia artificial estará tan integrada en nuestro día a día como internet o los móviles»
La separación entre los miedos infundados y los riesgos reales puede lograrse acercándonos a las tecnologías y comprendiendo en qué consisten realmente. Un experimento con personas mayores y robots sociales demostró que al interactuar con estas tecnologías, el miedo disminuía significativamente. Por lo tanto, la mejor manera de enfrentar el pánico es acercarse a las tecnologías y actuar de manera informada ante posibles riesgos.
«El mejor antídoto frente al sentimiento de pánico es simplemente acercarse a estas tecnologías»
El uso excesivo de pantallas, especialmente en niños, ha generado controversia. Estudios sugieren que el uso prolongado de dispositivos electrónicos puede estar asociado con problemas de aprendizaje. Sin embargo, es importante considerar el contexto y el uso que se le da a la tecnología. Más que demonizar la herramienta en sí, es fundamental analizar el impacto de su uso en diferentes aspectos de la vida.
En mi experiencia trabajando con tecnologías para ayudar a las personas, he visto cómo la inteligencia artificial y los robots pueden contribuir al bienestar de ciertos colectivos vulnerables. Es crucial centrarse en los beneficios que estas herramientas pueden aportar en lugar de enfocarse únicamente en los posibles riesgos. Como sociedad, debemos aprender a convivir con la tecnología presente y futura, aprovechando sus ventajas y abordando sus desafíos de manera informada y reflexiva.
Resumen de la noticia sobre tecnología
Vivimos rodeados de pantallas, la tecnología está cada vez más presente en nuestro día a día y todo apunta a que en un futuro acabaremos conviviendo con robots, con herramientas de inteligencia artificial y quién sabe con qué otra innovación tecnológica. «Es normal sentirse abrumado ante estas tecnologías, pero la solución no pasa por alejarnos de ellas sino por entenderlas y ver cómo podemos integrarlas de forma sana en nuestra vida», comenta Laura Aymerich-Franch, experta en ciencias del comportamiento y en cómo reaccionamos (como individuos y como sociedad) ante las tecnologías emergentes. «No tenemos que temer estas innovaciones, sino que tenemos que empoderarnos ante ellas«, añade esta especialista, con una larga trayectoria académica que la ha llevado a trabajar desde Stanford y el MIT Media Lab hasta el Joint Research Centre de la Comisión Europea.
Nunca habíamos estado rodeados de tantas tecnologías y de herramientas que avanzan tan rápido. Supongo que es normal sentirse abrumado ante esto.
La llegada masiva de tecnologías nos obliga como sociedad a sumergirnos en un proceso de constante aprendizaje. La primera fase es quizás la más abrumadora, ya que nos damos cuenta de nuestro desconocimiento. Esto puede suscitar reacciones psicológicas opuestas que oscilan entre la curiosidad y el miedo. Algunas personas se acercan a nuevas tecnologías para entenderlas, mientras que otras intentan mantenerse alejadas, lo que las hace más vulnerables a caer en un estado de alarma infundada por el desconocimiento.
Quizás lo que más asusta es lo rápido que avanza todo.
Es normal sentir miedo al no entender completamente lo que está ocurriendo, pero muchas tecnologías que ahora nos parecen disruptivas estarán normalizadas en el futuro. La inteligencia artificial, por ejemplo, podría integrarse en nuestra vida diaria como lo están actualmente internet o los móviles.
«Algún día la inteligencia artificial estará tan integrada en nuestro día a día como internet o los móviles»
¿De dónde viene el miedo a la inteligencia artificial?
El miedo a la inteligencia artificial proviene del desconocimiento y de las narrativas catastróficas de la ciencia ficción que han construido una imagen negativa alrededor de esta tecnología.
¿Debemos entonces mejorar la pedagogía a la hora de hablar de todas estas herramientas?
Es crucial entender que estas tecnologías no son el futuro sino el presente, y como sociedad debemos examinar los beneficios y riesgos de cada tecnología, diferenciando los riesgos reales de los miedos infundados.
¿Pero cómo separamos los miedos de los riesgos reales?
Acercarse a las tecnologías y comprender en qué consisten realmente puede ser la solución para superar el miedo y actuar frente a los riesgos de manera argumentada.
«El mejor antídoto frente al sentimiento de pánico es simplemente acercarse a estas tecnologías»
Hay tecnologías que tenemos tan integradas que acaban causando miedo, como el uso de pantallas por parte de niños. ¿Qué opinión le merece esta polémica?
El problema no suele ser la tecnología en sí, sino el uso que le damos. Es importante analizar el contexto y el equilibrio entre beneficios y riesgos.
Entiendo que el balance que hace cada persona de los beneficios y los riesgos de estas tecnologías es algo muy personal. ¿Cuál es el suyo?
En mi experiencia, he visto cómo la tecnología puede beneficiar a grupos vulnerables y mejorar aspectos de nuestra vida. Creo que es crucial destacar los beneficios que estas herramientas pueden aportar.