El PSOE y Junts buscan un acuerdo en el tiempo de descuento para aprobar la ley de amnistía. ERC presiona a Carles Puigdemont para evitar un nuevo veto, mientras Oriol Junqueras exige «responsabilidad» para liberar a cerca de 1.500 personas de la persecución judicial.
El presidente de ERC reivindica la paternidad de la amnistía y destaca el consenso existente, respaldado por el informe de la Comisión de Venecia. El pulso continúa sobre la inclusión de delitos de terrorismo en la ley, mientras se recuerda la ejecución de Salvador Puig Antich como ejemplo de la «represión» del Estado.
En relación a los Comuns, Junqueras pide «máxima responsabilidad» para apoyar unas cuentas «ambiciosas» que beneficien a los catalanes, evitando enturbiar la negociación.
Desarrollo de noticia sobre ley de amnistía en España
Descifrando la controversia: Ley de Amnistía en España
En tiempo de descuento para que el PSOE y Junts alcancen un acuerdo para aprobar la ley de amnistía, ERC aprieta las tuercas a los de Carles Puigdemont para que no se repita el veto que los posconvergentes protagonizaron en el Congreso a finales de enero. Oriol Junqueras ha sacado toda la artillería para exigir «responsabilidad» a sus exsocios de Govern, a los que acusa de haber sucumbido a la «táctica del cortoplacismo» mientras hay cerca de 1.500 personas que esperan como agua de mayo poderse «liberar de la persecución judicial» con una ley que, ha dicho, la tocan ya con la punta de los dedos si nada se tuerce.
Un ‘si nada se tuerce» que apunta directamente a Junts. A sabiendas de que en los próximos días Puigdemont volverá a acaparar el foco por el resultado de la negociación con los socialistas, el presidente de ERC ha reivindicado la paternidad de la amnistía recordando que en los últimos años la han defendido «a menudo muy en solitario», pero que por su perseverancia existe hoy un amplio consenso. Un aval que entiende que queda reforzado por el informe de la Comisión de Venecia, que ha suscitado disparidad de interpretaciones entre el bloque de la investidura de Pedro Sánchez y el PP. «Coincide a raja tabla con todo lo que hemos defendido durante tanto tiempo», ha considerado Junqueras.
Contexto sobre la ley de amnistía
El pulso para aprobar la ley de amnistía continúa siendo si incluye o no en la exoneración de todos los delitos de terrorismo, que es lo que pretende Junts. El líder de los republicanos se ha mostrado convencido de que el tiempo les dará la razón a la hora de revertir esta acusación que ha hecho suya en la causa de Tsunami Democràtic tanto la Audiencia Nacional como el Tribunal Supremo esta semana contra Puigdemont y el diputado de ERC Rubén Wagensberg. «Hace mucho tiempo que una parte de la cúpula judicial española decidió que no quería hacer justicia, sino política», ha espetado. Y ha enlazado que este sábado se cumplen 50 años de la ejecución a garrote vil del libertario anarquista Salvador Puig Antich para recordar que el Estado, antes y ahora, echa mano de la «represión».
Opiniones y mensajes políticos
Junqueras no ha olvidado en su intervención una referencia al secretario general de Junts, Jordi Turull, a quien ha deseado una rápida y plena recuperación tras el infarto sufrido esta semana, pero tampoco una mención a los presupuestos de la Generalitat. Tras cerrar el acuerdo con el PSC el pasado martes, al president Pere Aragonès le falta aún recabar el sí de los Comuns, que mantienen el pulso por tumbar el Hard Rock para formar parte del pacto.
El presidente de ERC ha mesurado el tono para no enturbiar la negociación y se ha limitado a pedir «máxima responsabilidad» a los grupos para apoyar unas cuentas «ambiciosas» que supondrán más recursos para los catalanes. No ha especificado el sujeto de la petición, pero el mensaje ha sido lo suficientemente claro para que a los de Jéssica Albiach les pitaran los oídos.
Conclusiones y desenlace
En conclusión, la ley de amnistía en España se ha convertido en un tema de alta tensión política, con diferentes actores tratando de llegar a un acuerdo para su aprobación. Las declaraciones de Oriol Junqueras y el enfrentamiento con Junts ponen de manifiesto las diferentes posturas respecto a los delitos de terrorismo y la búsqueda de justicia en un contexto de cuestionamiento a la labor judicial. La negociación para conseguir la aprobación de esta ley sigue en marcha, con el futuro político de Cataluña en juego.
Resumen de noticia
En tiempo de descuento para aprobar la ley de amnistía
En tiempo de descuento para que el PSOE y Junts alcancen un acuerdo para aprobar la ley de amnistía, ERC aprieta las tuercas a los de Carles Puigdemont para que no se repita el veto que los posconvergentes protagonizaron en el Congreso a finales de enero. Oriol Junqueras ha sacado toda la artillería para exigir «responsabilidad» a sus exsocios de Govern, a los que acusa de haber sucumbido a la «táctica del cortoplacismo» mientras hay cerca de 1.500 personas que esperan como agua de mayo poderse «liberar de la persecución judicial» con una ley que, ha dicho, la tocan ya con la punta de los dedos si nada se tuerce.
Un ‘si nada se tuerce’ apunta directamente a Junts
Un ‘si nada se tuerce» que apunta directamente a Junts. A sabiendas de que en los próximos días Puigdemont volverá a acaparar el foco por el resultado de la negociación con los socialistas, el presidente de ERC ha reivindicado la paternidad de la amnistía recordando que en los últimos años la han defendido «a menudo muy en solitario», pero que por su perseverancia existe hoy un amplio consenso. Un aval que entiende que queda reforzado por el informe de la Comisión de Venecia, que ha suscitado disparidad de interpretaciones entre el bloque de la investidura de Pedro Sánchez y el PP. «Coincide a raja tabla con todo lo que hemos defendido durante tanto tiempo», ha considerado Junqueras.
La «represión», antes y ahora
El pulso para aprobar la ley de amnistía continúa siendo si incluye o no en la exoneración de todos los delitos de terrorismo, que es lo que pretende Junts. El líder de los republicanos se ha mostrado convencido de que el tiempo les dará la razón a la hora de revertir esta acusación que ha hecho suya en la causa de Tsunami Democràtic tanto la Audiencia Nacional como el Tribunal Supremo esta semana contra Puigdemont y el diputado de ERC Rubén Wagensberg. «Hace mucho tiempo que una parte de la cúpula judicial española decidió que no quería hacer justicia, sino política», ha espetado. Y ha enlazado que este sábado se cumplen 50 años de la ejecución a garrote vil del libertario anarquista Salvador Puig Antich para recordar que el Estado, antes y ahora, echa mano de la «represión».
Mensaje a los Comuns
Junqueras no ha olvidado en su intervención una referencia al secretario general de Junts, Jordi Turull, a quien ha deseado una rápida y plena recuperación tras el infarto sufrido esta semana, pero tampoco una mención a los presupuestos de la Generalitat. Tras cerrar el acuerdo con el PSC el pasado martes, al president Pere Aragonès le falta aún recabar el sí de los Comuns, que mantienen el pulso por tumbar el Hard Rock para formar parte del pacto.
El presidente de ERC ha mesurado el tono para no enturbiar la negociación y se ha limitado a pedir «máxima responsabilidad» a los grupos para apoyar unas cuentas «ambiciosas» que supondrán más recursos para los catalanes. No ha especificado el sujeto de la petición, pero el mensaje ha sido lo suficientemente claro para que a los de Jéssica Albiach les pitaran los oídos.