Medio Ambiente
Los secretos perdidos de las redes marinas
Redes Fantasma en el Mar: Un Problema Ambiental Grave
En realidad su nombre técnico es ALDFG, por las siglas inglesas de la expresión ‘artes de pesca abandonadas, perdidas o desechadas’, pero la manera más común de referirse a ellas es ‘redes fantasma’. Pocas veces un apelativo coloquial ha resultado más gráfico. Las redes fantasma siguen desempeñando su tarea por su cuenta, durante un periodo de tiempo que puede extenderse cientos de años. La preocupación por las redes fantasma es cosa de las últimas décadas, principalmente debido a la contaminación del mar con plásticos.
La FAO estima que cada año acaban en el mar 640.000 toneladas de artes de pesca, desde gigantescas murallas de trasmallo hasta cientos de miles de trampas para marisco. Las consecuencias negativas incluyen riesgos para la fauna marina, alteraciones en el ecosistema oceánico y un despilfarro de recursos económicos. Es crucial adoptar medidas políticas que reduzcan los residuos de la actividad pesquera para prevenir la proliferación de estas redes fantasma.
Además de atrapar peces, las redes también enredan a otras especies como tortugas marinas, delfines, aves y focas, creando males mayores en el ecosistema. La retirada de estas redes del mar es un desafío peligroso y costoso, pero organizaciones como Healthy Seas están trabajando en colaboración con voluntarios y pescadores para recuperarlas y reciclarlas en distintos productos, como ropa, pulseras, mochilas, alfombras y trajes de baño.
Lunes, 11 de enero 2021, 00:09
En realidad su nombre técnico es ALDFG, por las siglas inglesas de la expresión ‘artes de pesca abandonadas, perdidas o desechadas’, pero la manera más común de referirse a ellas es ‘redes fantasma’. Y pocas veces un apelativo coloquial ha resultado más gráfico. Al igual que los espectros de las novelas góticas, las redes fantasma tuvieron alguna vez una vida, un periodo útil en el que atrapaban peces para los pescadores, pero su existencia actual viene a ser una sombra siniestra de aquel pasado: aunque ya nadie aproveche las capturas, ellas siguen desempeñando su tarea por su cuenta, durante un periodo de tiempo que puede extenderse cientos de años, igual que fantasmas traslúcidos que no se han enterado de su muerte. La gran diferencia con las apariciones de la literatura y el cine es, claro, que estas artes de pesca son indiscutiblemente reales y causan incontables víctimas en la fauna marina. ¡Eso sí que es terrorífico!
Resumen de la noticia sobre redes fantasma
En realidad su nombre técnico es ALDFG, por las siglas inglesas de la expresión ‘artes de pesca abandonadas, perdidas o desechadas’, pero la manera más común de referirse a ellas es ‘redes fantasma’. Pocas veces un apelativo coloquial ha resultado más gráfico. Estas redes continúan atrapando peces y otras especies marinas, incluso después de ser abandonadas.
La preocupación por las redes fantasma se ha intensificado en las últimas décadas debido al aumento en el uso de materiales sintéticos como el plástico en la fabricación de estas redes. La FAO estima que cada año se arrojan al mar 640.000 toneladas de artes de pesca, lo que representa un grave problema para el medio ambiente marino y la fauna.
Las consecuencias de las redes fantasma incluyen la atrapara involuntaria de animales marinos como tortugas, delfines y aves, así como la generación de microplásticos que son ingeridos por la fauna marina. Además, estas redes representan un desperdicio de recursos y plantean riesgos para la navegación.
Implicaciones futuras y soluciones
Organizaciones como WWF enfatizan la importancia de abordar el problema de las redes fantasma y su impacto en especies en peligro de extinción. La prevención, mediante medidas políticas, educación y diseño innovador, es fundamental para detener la proliferación de estas redes en los océanos.
Otra parte crucial de la lucha contra las redes fantasma es su remoción del océano. Gracias a iniciativas como la de Healthy Seas, se han recuperado más de quinientas toneladas de redes desechadas y se han reciclado para fabricar diversos productos, desde ropa hasta alfombras.
Cifra destacada:
En la Bahía de Chesapeake, en Estados Unidos, se extravían o abandonan cada año unas 150.000 trampas para cangrejos, ejemplificando la magnitud del problema de las redes fantasma.
En resumen, la eliminación y reciclaje de las redes fantasma son pasos fundamentales para proteger el medio ambiente marino y la vida marina.