Política
Los tres presos del 11-M seguirán tras las rejas hasta 2044: ¡Conoce los detalles de su vigilancia extrema!
Solo tres de los condenados por la matanza del 11-M permanecen en prisión 20 años después: José Emilio Trashorras, Jamal Zougam y Otman El Gnaoui. Ninguno de los tres tiene en horizonte su salida de la cárcel antes de 2044, penados como colaboradores necesarios o intelectuales de la masacre. Ninguno de los autores materiales está en la misma situación, ya que murieron en 2004.
El resto de los condenados en el sumario 20/04 han ido saliendo de la cárcel en estos cuatro lustros transcurridos. Trashorras ha solicitado la eutanasia legal a causa de una reinserción imposible.
Trashorras ha protagonizado alborotos en prisión, pasando de segundo a primer grado penitenciario de forma puntual. Otman el Gnaoui cumple pena con buen comportamiento y está acogido a un régimen de vida ordinario en la cárcel de León. Jamal Zougam cumple condena en el módulo 13 de la cárcel coruñesa de Teixeiro y lleva una vida solitaria.
Toda información relacionada con estos presos es un tabú en Instituciones Penitenciarias. El primer grado penitenciario implica vigilancias muy estrechas y máxima seguridad. Los tres condenados del 11M rotan cada cierto número de meses de una prisión a otra para evitar formar alianzas o banderías irreconciliables.
Condenados por la matanza del 11-M: Situación actual
En la condena por los trágicos eventos del 11-M, solo tres de los implicados permanecen en prisión 20 años después. Estos tres individuos son José Emilio Trashorras, condenado a 34.715 años y seis meses, Jamal Zougam, condenado a 42.922 años, y Otman El Gnaoui, también condenado a 42.922 años. Ninguno de ellos tiene prevista su salida de la cárcel antes de 2044.
Los autores materiales de la masacre, conocidos como Serhane Bdelmaj ‘el tunecino’, Jamal Ahmidan ‘el Chino’, Alekema Lamari y otros cuatro, fallecieron en un enfrentamiento con la policía el 3 de abril de 2004 en un piso en Leganés.
Los condenados restantes en el sumario 20/04 han ido siendo liberados en los últimos 20 años, tras cumplir condenas por colaboración en la banda terrorista. Trashorras, quien facilitó los explosivos a los terroristas, ha solicitado recientemente eutanasia debido a la perspectiva de una larga condena y una reinserción complicada.
Alborotos entre rejas
Trashorras ha protagonizado incidentes en prisión que le han llevado a cambios de régimen penitenciario. Actualmente se encuentra en segundo grado en la cárcel de Villabona, en Asturias, debido a un trastorno diagnosticado. Antes estuvo en Teixeiro, donde participó en el programa PAIEM para enfermos mentales.
Por otro lado, Otman El Gnaoui cumple su condena en León y está a punto de cumplir el Ramadán en primer grado, bajo un régimen de vida ordinario. Ha mantenido un buen comportamiento y ha ocupado roles de liderazgo entre los presos musulmanes.
Jamal el solitario
Jamal Zougam, proveedor de las tarjetas para los móviles utilizados en los atentados, se encuentra en Teixeiro en primer grado. Lleva una vida solitaria, sin participar en actividades de la cárcel y afirmando su inocencia ante las condenas recibidas. Ha mantenido un comportamiento estable y no ha tenido sanciones disciplinarias en años.
Máxima seguridad
Estos tres condenados del 11-M se encuentran en primer grado, el régimen más estricto, con vigilancias extensas y limitaciones en cuanto a permisos y relaciones con otros presos. Rotan entre prisiones regularmente para evitar la formación de alianzas o conflictos entre los presos de este nivel de seguridad. Tienen derecho a tiempo de patio diario y a ciertas actividades, aunque no siempre optan por participar en ellas.
La información sobre su situación es un tabú en Instituciones Penitenciarias, manteniendo la privacidad de los internos. A lo largo de estos 20 años, han transitado por varias prisiones sin coincidir en el mismo módulo. El régimen de máxima seguridad se implementa para garantizar la contención y el control de los presos más peligrosos, como los condenados del 11-M.
Solo tres de los condenados por la matanza del 11-M permanecen en prisión 20 años después
Palabras clave: José Emilio Trashorras, Jamal Zougam, Otman El Gnaoui
Se encuentran en las cárceles de Villabona, Teixeiro y Mansilla de las Mulas respectivamente
Implicaciones Futuras
Los condenados no tienen en horizonte su salida de la cárcel antes de 2044. Uno de ellos, Trashorras, ha pedido la eutanasia legal debido a la perspectiva de una larga condena.
Cierre
Los presos del 11-M han protagonizado incidentes regimentales en prisión. Jamal Zougam lleva una vida solitaria en Teixeiro, mientras que Otman El Gnaoui cumple pena con buen comportamiento en León. La información sobre ellos es un tabú en Instituciones Penitenciarias.
Reflexión Final
El primer grado penitenciario implica máxima seguridad y rotación frecuente entre prisiones para evitar alianzas peligrosas. Los tres condenados más castigados no han coincidido en el mismo módulo de una misma prisión, manteniendo un régimen estricto sin acceso a permisos.