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Nvidia alcanza nuevo récord de valor gracias a la alta demanda de chips de IA
Nvidia se convierte en la cuarta empresa en alcanzar una valoración superior a los dos billones de dólares gracias al éxito en el mercado de la inteligencia artificial. Liderada por Jensen Huang, ha experimentado un meteórico ascenso en sus acciones, creciendo un 244,62% en el último año. Su chip H100 es fundamental en la industria de la IA, siendo indispensable para aplicaciones de aprendizaje automático. En su último trimestre, Nvidia reportó ingresos totales de 22.100 millones de dólares, un 22% más que en el trimestre anterior. Sin embargo, su éxito ha preocupado a algunos expertos debido al elevado consumo de recursos como energía y agua que requiere la fabricación de sus dispositivos.
Nvidia alcanza valoración de dos billones de dólares gracias a la inteligencia artificial
El mayor beneficiado del frenesí de la inteligencia artificial (IA) no es ni Microsoft, ni Google, sino Nvidia. La empresa estadounidense, especializada en el diseño de chips de última generación, acaba de convertirse en la cuarta de la historia a nivel mundial que alcanza una valoración superior a los dos billones de dólares. Su capitalización bursátil, de 2,04 billones de dólares, la sitúan solo por detrás de Microsoft, Apple y el gigante petrolero Saudi Aramco.
La corporación liderada por Jensen Huang salió a bolsa hace 24 años, pero no ha sido hasta este viernes que ha roto la barrera para convertirse en la cuarta compañía más valiosa del planeta. El hito de Nvidia no se explica sin la fiebre de inversiones que ha propulsado la IA. Desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, la industria tecnológica mundial se ha entregado a las promesas de esta tecnología. Gigantes como Microsoft, Google o Meta han puesto miles de millones de dólares sobre la mesa para integrarla en sus servicios y para tratar de liderar este emergente mercado.
Chips cruciales para la IA
Sin embargo, sus aspiraciones dependen de Nvidia. La firma estadounidense se ha especializado en diseñar microchips de alta computación, circuitos microscópicos con una potencia y capacidad mastodóntica para procesar cálculos complejos. Estos dispositivos son indispensables para las aplicaciones de IA y de aprendizaje automático, pues operan como su cerebro. El chip H100 de Nvidia es el favorito de la industria y ninguna otra empresa ha sido capaz de replicarlo con éxito.
Todo esto ha situado a Nvidia en una posición privilegiada. El aumento de la demanda se ha traducido en nuevos y jugosos contratos para la compañía. Así, el frenesí desatado en Silicon Valley se ha traducido en un meteórico ascenso de sus acciones, que se han disparado un 244,62% en el último año y más de un 69% desde que empezó 2024. Ninguna otra compañía está creciendo a ese ritmo.
Los ingresos totales de Nvidia en su cuarto trimestre fueron de 22.100 millones de dólares, un 22% más que en el trimestre anterior y un 265% más que hace un año, según su último informe de resultados, presentado el miércoles. El negocio de su unidad de centros de datos, clave para la IA, ha crecido un 409% en el último año.
El auge de Nvidia también preocupa a algunos expertos, pues la elevada potencia de cálculo que requiere la IA supone un creciente consumo de recursos como energía o agua. La investigadora Sasha Luccioni, miembro de la empresa de IA Hugging Face, ha advertido que Nvidia no proporciona información sobre el impacto que supone la fabricación de sus unidades de procesamiento gráfico.
En resumen, Nvidia se ha convertido en un gigante en el campo de la inteligencia artificial gracias a su especialización en el diseño de chips de alta computación. Su valoración de dos billones de dólares la sitúa como la cuarta compañía más valiosa del mundo, detrás de Microsoft, Apple y Saudi Aramco. Sin duda, el papel de Nvidia en la industria tecnológica es fundamental para el desarrollo y avance de la IA en diferentes sectores.
El éxito de Nvidia en el mundo de la inteligencia artificial
El mayor beneficiado del frenesí de la inteligencia artificial (IA) no es ni Microsoft, ni Google, sino Nvidia. La empresa estadounidense, especializada en el diseño de chips de última generación, acaba de convertirse en la cuarta de la historia a nivel mundial que alcanza una valoración superior a los dos billones de dólares.
La corporación liderada por Jensen Huang salió a bolsa hace 24 años, pero no ha sido hasta este viernes que ha roto la barrera para convertirse en la cuarta compañía más valiosa del planeta. Su capitalización bursátil, de 2,04 billones de dólares, la sitúan solo por detrás de Microsoft, Apple y el gigante petrolero Saudi Aramco.
El hito de Nvidia no se explica sin la fiebre de inversiones que ha propulsado la IA. Desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, la industria tecnológica mundial se ha entregado a las promesas de esta tecnología.
Chips cruciales para la IA
Sin embargo, sus aspiraciones dependen de Nvidia. La firma estadounidense de software se han especializado en diseñar microchips de alta computación, circuitos microscópicos con una potencia y capacidad mastodóntica para procesar cálculos complejos. Estos dispositivos son indispensables para las aplicaciones de IA y de aprendizaje automático.
Todo eso ha situado a Nvidia en una posición privilegiada. El aumento de la demanda se ha traducido en nuevos y jugosos contratos para la compañía. Así, el frenesí desatado en Silicon Valley se ha traducido en un meteórico ascenso de sus acciones, que se han disparado un 244,62% en el último año y más de un 69% desde que empezó 2024.
Los ingresos totales de Nvidia en su cuarto trimestre fueron de 22.100 millones de dólares, un 22% más que en el trimestre anterior y un 265% más que hace un año, según su último informe de resultados, presentado el miércoles. El negocio de su unidad de centros de datos, clave para la IA, ha crecido un 409% en el último año.
El auge de Nvidia también preocupa a algunos expertos, pues la elevada potencia de cálculo que requiere la IA supone un creciente consumo de recursos como energía o agua.