Sociedad
Padres divorciados en conflicto: ¿Quieres decidir tú si tu hijo va a inglés o a judo?
En cuanto a la resolución de crisis familiares de forma extrajudicial, los métodos más valorados son la **mediación** y la **negociación colaborativa**. A pesar de ello, muchas familias prefieren resolver sus asuntos mediante resolución judicial debido a la desconfianza en estos medios alternativos. La falta de servicios de mediación y coordinación de parentalidad en los juzgados españoles es también un punto destacado en el informe.
Disputas judiciales entre padres y madres divorciados por decisiones sobre hijos
En las situaciones de separación o divorcio, uno de los aspectos más conflictivos entre padres y madres suele ser la toma de decisiones relacionadas con sus hijos. A qué colegio va, qué actividades extraescolares realiza, e incluso la necesidad de acudir a un psicólogo, son temas que pueden generar disputas judiciales. Según el Observatorio del Derecho de Familia, un informe de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA) revela que estas son las cuestiones más comunes que llegan a los tribunales.
En muchos casos, los padres y madres divorciados deben continuar tomando decisiones conjuntas sobre sus hijos, independientemente de cómo se haya establecido la guarda y custodia. La patria potestad sigue siendo compartida, salvo circunstancias excepcionales, lo que implica que ambos progenitores deben participar en asuntos relacionados con la educación, salud y desarrollo de los hijos.
De acuerdo con los datos del informe de la AEAFA, las disputas más frecuentes entre ex parejas se centran en la educación de los hijos, especialmente en la elección del centro escolar. Le siguen las diferencias relacionadas con los gastos de actividades extraescolares y los tratamientos psicológicos. También son comunes los conflictos por cambios de residencia, asuntos de salud física y celebraciones como la primera comunión.
Intervención judicial
Para resolver estos desacuerdos, los padres pueden recurrir a un expediente de jurisdicción voluntaria, donde un juez o letrado de la administración de justicia interviene para tomar una decisión en beneficio del hijo. La vicepresidenta de la AEAFA, Beatriz de Pablo, comenta que en ocasiones se abusa de esta vía, ya que los padres deberían ser capaces de llegar a acuerdos sin necesidad de recurrir a un juez.
En situaciones donde uno de los padres desea que el hijo asista a psicoterapia, hay una excepción establecida en el Código Civil. Si una mujer está recibiendo asistencia por violencia de género, puede llevar al hijo al psicólogo sin el consentimiento del otro progenitor, siempre y cuando disponga de un informe que avale la situación de violencia.
Mediación
Ante la complejidad de estas disputas, muchas familias optan por resolver sus conflictos a través de métodos extrajudiciales como la mediación y la negociación colaborativa. Sin embargo, según el Observatorio de Derecho de Familia, aún existe desconfianza por parte de un porcentaje significativo de clientes que prefieren la resolución judicial. Se destaca la falta de servicios de mediación y coordinación de parentalidad en los juzgados españoles.
En conclusión, las disputas judiciales entre padres y madres divorciados por decisiones sobre sus hijos reflejan la complejidad de las relaciones familiares post separación. Es fundamental promover el diálogo y la colaboración para llegar a acuerdos que beneficien a los hijos y eviten conflictos innecesarios que puedan afectar su bienestar emocional y desarrollo.
A qué colegio va, qué actividades extraescolares hace, y si necesita (o no) ir a un psicólogo. Estas son, por este orden, los motivos de disputa judicial más frecuente entre padres y madres divorciados y separados. Así lo revela el Observatorio del Derecho de Familia, un informe de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA) presentado hoy en Madrid. “No parece lógico que un juez, con la carga de trabajo que tiene, tenga que decidir si un niño o una niña va a inglés o a judo”, asegura la vicepresidenta de la AEAFA, Beatriz de Pablo.
Tras una separación o divorcio y con independencia de cómo se haya pactado la guarda y custodia de los hijos, la patria potestad -salvo casos excepcionales- la siguen ostentando ambos progenitores. Ambos tienen que participar en la toma de decisiones que afectan al desarrollo, formación, educación y atención sanitaria de los hijos.
Según los datos del informe de los abogados, en los conflictos entre exparejas, el primer lugar lo ocupan las disputas relacionadas con la educación. Sobre todo, la elección del centro escolar (26%). En segundo lugar, las discrepancias por los gastos que tienen que ver con las actividades extraescolares (21%), seguido de los tratamientos psicológicos o la elección del profesional de la salud mental (19%). El cambio de residencia de los hijos (16%), asuntos relacionados con la salud física (10%), y la celebración de la primera comunión (7%) son el resto de conflictos judiciales entre progenitores.
Intervención judicial
Estos desacuerdos entre los padres en el ejercicio de la patria potestad se resuelven mediante un expediente de jurisdicción voluntaria. Fuentes de la AEFA aseguran que los progenitores, en muchas ocasiones, son incapaces de llegar a un acuerdo y obligan a intervenir a un juez o a un letrado de la administración de justicia. En estos casos, ambas partes deben explicar el beneficio de su postura para su hijo. El juez, después de oír a ambos, otorga la facultad de decidir para ese supuesto concreto a uno de los progenitores.
“En muchas ocasiones se abusa de la jurisdicción voluntaria, en tanto que estas decisiones relativas a los hijos las deberían tomar los padres y las madres y no plantearlas ante un juez o un letrado de la administración de justicia”, afirma la responsable de la AEAFA. “A veces, uno de los progenitores se opone sin motivo, solo por llevar la contraria. Al analizar la disputa con detenimiento, no se observan razones de peso para oponerse a una ortodoncia, una actividad deportiva o clases de idiomas, por citar ejemplos cotidianos”, añade la abogada.
En el caso de disputas porque uno de los dos miembros de la pareja quiere que el hijo acuda a psicoterapia, existe una excepción. Tras la reforma del artículo 156 del Código Civil, cuando una mujer está recibiendo asistencia en un servicio especializado de violencia de género puede llevar al su hijo al psicólogo sin consentimiento del otro progenitor. Eso sí, siempre que disponga de un informe emitido por especialistas que acredite los malos tratos.
Mediación
Cuando las familias deciden resolver sus crisis a través de la vía extrajudicial, los métodos más valorados son la mediación (37%) y la negociación colaborativa que emprenden los propios abogados formados en esta práctica (19%), según la estadística del Observatorio de Derecho de Familia. Sin embargo, los letrados aseguran que, en este ámbito, todavía existe un largo camino por recorrer porque que el 44% de los clientes desconfían de estos medios alternativos y esperan que sus asuntos sean solventados mediante resolución judicial. El Observatorio también subraya la falta de servicios de mediación o de coordinación de parentalidad en los juzgados españoles.